¿Qué es el conflictualismo?

La idea de este blog es desarrollar un nuevo tipo de psicología ilegal denominada conflictualismo, basada en la idea de que si bien no es posible vivir sin conflictos, es posible rotarlos de tal manera de generar nuevos y frescos conflictos que otorguen un aire renovador y conflictual a nuestras vidas.

El Dr. Daniel Paniagua (podólogo, ex-travesti) y el Dr. Doménico Cirasino (experto en bonsáis y ex-fanático de Britney Spears) responderán a tus dudas, generando nuevos y frescos conflictos en tu vida.

Aclaramos que si bien la especialidad de nuestros profesionales atañe fundamentalmente al ámbito sexual, eventualmente podemos hacer algún comentario extensivo a otros temas, si el caso es de suma gravedad.

Si te aqueja algún problema, escríbenos a: quierounamujernormal@gmail.com

El conflictualismo sincericida: un mal común

¿Alguna vez has tenido uno de los síndromes más polémicos a la hora de tener una relación? Sólo tienes que seguir nuestras específicas instrucciones para saber si sufres, o no, de sincericidio. Toma una hoja de papel y un bolígrafo de tinta azul —la tinta debe ser azul para conectarnos con la parte más intelectual de la mente—. Marca con un punto grueso la parte superior izquierda de la hoja, mientras que en la parte superior derecha escribes tu segundo apellido. Según la clínica del conflictualismo, no deberías continuar leyendo sin hacer lo anteriormente dicho, ya que de lo contrario el test que te proporcionaremos a continuación sería inútil.

Ahora bien, teniendo la hoja firmada con tu segundo apellido y con el punto grueso —esto es de vital importancia, ya que con ese punto estamos resaltando nuestra sexualidad—, vamos a analizar varias situaciones. Recuerda responderlas en la hoja en un formato que entiendas (por ejemplo: 1 = D):
1. Estás con tu pareja en la taquilla del cine y ella quiere ver Titanic. Tú…
A) ...le dices que Leonardo di Caprio es un pésimo actor y que nunca verías Titanic sobrio.
B) ...pides una boleta para Titanic mientras te ríes frenéticamente, anunciándole a todos los que hacen la fila la pésima elección de tu pareja.
C)
...compras la boleta y le dices que va a ser la mejor película del mundo.
D) ...simulas una fuerte dispepsia mientras corres alejándote del cine. 
2. Vas de la mano con tu novia por el parque, en esos momentos pasa una modelo semidesnuda y te guiña un ojo. Cuando tu novia te mira, tú…
A) ...le recuerdas la suerte que ella tiene de estar juntos, porque si quisieras te irías con la supermodelo.
B) ...dices convencido: «tú eres más linda, mi amor».
C) ...le das una mirada nostálgica mientras le dices: «a ti nadie te mira».
D) ...te vas corriendo tras la modelo.
3. Invitaste a tomar cerveza a una amiga con la que quieres intimar. Mientras la estás esperando, ella te llama al celular y te dice que llegará media hora tarde. Tú...
A) ...respondes «¿qué, era hoy?».
B)
...respondes «no importa, porque al motel barato que te voy a llevar, no hacen check-in hasta las 11:00».
C) ...le dices en acento argentino: «andá a lavarte las tetas».
D)
...la comprendes amorosamente y la esperas.
4. Estás en un bar con una recién conocida, cuando te pregunta de súbito «¿en qué estás pensando?». Tú...
A) ...le dices que su color de ojos te recuerda algo, pero no sabes qué.
B)
...le miras fijamente los senos y dices «¿en qué crees?».
C) ...dices tranquilamente: «estoy pensando en algo mucho más importante que tú».
D) ...dices «para andar pensando, me voy con mis amigos».
5. Vas a terminar la relación y la llevas a cenar. ¿Qué le dirías para hacerle entender que quieres darle fin a la relación? Tú...
A) ...le dices: «si quieres puedes decir que fuiste la que terminaste conmigo, al fin y al cabo cuando publique ciertas fotos en Facebook nadie te va a creer».
B) ...dices «la culpa no es tuya, es de tu entorno social que te ha llevado a ser como eres».
C)
...derramas dos lágrimas antes de comenzar a hablar cualquier cosa.
D) ...le dirías que faltan 11 personas. Cuando ella te pregunte por qué, le respondes «porque esta es nuestra última cena».
Ahora bien, tras anotar tus respuestas en la hoja, dóblala por la mitad, luego arrúgala y, posteriormente, tírala al basurero, pues está científicamente comprobado, por el centro de investigación empanadológica de Arizona, que todos hemos caído en el sincericidio; especialmente aquellos que se toman la tarea de contestar tests. Lo que viene es un pequeño acercamiento a lo que es el conflictualismo sincericida —que utilizaremos y/o trataremos de curar en futuros artículos—.

Recordemos a uno de los precursores del conflictualismo, el doctor Pandemio Obtuso Ignorum, cuando decía en el cenáculo: «la sinceridad masculina es una mera concomitancia del coloquio consuetudinario, que no debería ser opositada como evidencia de probidad, brío o deontología. Más aún hay que sopesar a quien prorrumpa el término claramente explicado al comienzo de este párrafo, pues en caso de ser miembro de un consorte —y sea éste mismo el objetivo de la veracidad vociferada— improperios, pugnas y pugilatos se advienen. No obstante, si el interlocutor es un croquis idílico, deberían obviarse patrones sincericidas».

Lastimosamente, las palabras de Pandemio no tuvieron el eco esperado, ya que el cenáculo al que regularmente asistía, era frecuentado por artístas pop, cantantes de reggaeton, fanáticos de Paulo Cohelo y una organización de escritores sordos.

Si bien, nos tomó años interiorizar esta enseñanza, nos tomó mucho más, intentar descifrarla. Finalmente, nuestros lingüistas expertos, tras arduos periodos de investigación, lograron sintetizar la frase de Pandemio en uno de los primeros conceptos del conflictualismo sincericida: «la sinceridad será inversamente proporcional al deseo sexual».

Esta teoría fue refutada poco tiempo después por uno de los lingüistas que inicialmente la habían propuesto. Él, habiendo revisado minuciosamente el texto de Pandemio, rectificó confundido: «la proporción sexual inversa, será a causa de la sinceridad de la mente». Por último, el terapeuta de nuestro lingüista, más confundido aún, afirmó que: «las causas de sinceridad son, sexualmente, deseos de una proporción inversora». El significado del discurso de Pandemio, hasta hoy es un total enigma.

No obstante, los autores de Quiero una mujer normal hemos desarrollado otras teorías acerca de la sinceridad, que se han convertido en los verdaderos pilares del conflictualismo sincericida; cabe mencionar que si bien nuestras teorías son menos complejas que las de Pandemio Obtuso, tampoco las llegamos a comprender en su totalidad.

Dr. Daniel Paniagua, podólogo y conflictólogo.