¿Qué es el conflictualismo?

La idea de este blog es desarrollar un nuevo tipo de psicología ilegal denominada conflictualismo, basada en la idea de que si bien no es posible vivir sin conflictos, es posible rotarlos de tal manera de generar nuevos y frescos conflictos que otorguen un aire renovador y conflictual a nuestras vidas.

El Dr. Daniel Paniagua (podólogo, ex-travesti) y el Dr. Doménico Cirasino (experto en bonsáis y ex-fanático de Britney Spears) responderán a tus dudas, generando nuevos y frescos conflictos en tu vida.

Aclaramos que si bien la especialidad de nuestros profesionales atañe fundamentalmente al ámbito sexual, eventualmente podemos hacer algún comentario extensivo a otros temas, si el caso es de suma gravedad.

Si te aqueja algún problema, escríbenos a: quierounamujernormal@gmail.com

Carta desde Buenos Aires, Argentina

Desde el barrio de Flores, en Buenos Aires, Argentina, nos llega la carta de un joven, que si bien está escrita en español, nos vimos forzados de igual manera a hacer uso de nuestros lingüistas expertos para una correcta traducción. Lo que quedó más o menos en limpio se expone a continuación:
Hola doctores:
Me llamo Carlos Chot y estoy envuelto en una situación bastante desagradable. Trabajo en una fábrica de elementos ortopédicos, en el sector de contaduría. Toda la vida soñé con ser jefe de sección porque de esta manera me podría robar una pierna ortopédica para mi mama que hace ya 20 años sufrió un accidente y usa de prótesis una pierna de maniquí que encontramos en el basurero a la vuelta de casa. Se las podría arreglar con esta pierna pero además de no ser de su talle, es naranja y tiene grabado «insumos para caballero» en el talón.
El problema es que el ascenso me lo tiene que autorizar mi jefa, la cual fue muy clara cuando la semana pasada me dijo: «si no entregás el zapallo no hay sopa para vos». Supondrán que esta no es la primera vez que una situación así le pasa a alguien, pero en este caso se trata de una mujer de 75 años con soriasis y que además se ganó su puesto por ser el principal cliente de la fábrica.


Yo tengo que ayudar a mi mama pero no sé cómo hacer la situación más liviana y después no soñar con mi jefa el resto de mi vida.


Ayúdenme doctores de Quiero una mujer normal, por favor.
Carlos Chot de Mezcal
Respuesta de QUMN:

Querido Chot, he estudiado a fondo tu problema y déjame decirte que la solución está al alcance de tu mano. Pero antes de hablar del punto neurálgico de tu problema, me gustaría repasar la situación de tu madre, ya que el magnánimo sacrificio que estás a punto de hacer, es por ella.

La madre, según el conflictualismo, es aquel ser que cada que tienes un problema, lo intenta reducir a la más mínima expresión, argumentando un problema, según ella, de mayor envergadura; como lo hacen la mayoría de mujeres, pues no hay que olvidar que la madre, antes de madre es mujer. Por ejemplo, cuántas veces nos levantamos con gripe y nuestra madre, en vez de entender nuestro estado de indisposición, sólo atina a decir: «claro, ¡como nunca te cuidas!». O en nuestra vida sentimental, cada que sufrimos porque nos ha dejado nuestra pareja, la madre es aquel ser que se acerca por la espalda, nos da dos golpecitos y nos dice: «tú te lo has buscado, hijo mío».

Madre sólo hay una, pero piernas ortopédicas en los basureros hay muchas. Recuerda, Carlos, que siempre puedes recorrer otros basureros, sobretodo aquellos situados en las zonas aledañas a centros de moda, tiendas de ropa, e, incluso, fábricas de elementos ortopédicos, tal y como la tuya. Eso sí, antes de salir a la búsqueda de nuevas prótesis, córtale la otra pierna a tu madre para saber con exactitud el talle y el color de la pierna a encontrar; de esta manera, las posibilidades de errar en la búsqueda se reducen notablemente.

Si efectuas a cabalidad este plan, no tendrás por qué trocar sexo por ascenso y tu consciencia permanecerá tranquila, respecto, claro está, a la gerontofilia, más no al cercenamiento cometido. Caso contrario, si aún no desistes de la idea de ascender en tu ámbito laboral, estos consejos pueden serte útiles para acercarte a tu jefa a un nivel inimaginado.
1. Imita, en todo lo que te sea posible, el aspecto de tu jefa: si ella tiene lentes gruesos, comienza a usar lentes gruesos; si ella camina encorvada, comienza a caminar encorvado; si ella usa falda larga, hazlo tú también; si tiene caja de dientes, quítate tu dentadura natural y ponte una caja; si ella regurgita la carne para mezclarla con la sopa y luego darte a probar, no almuerces con ella.

2. Cada que ella vaya a hablarte, interrúmpela contándole detalles insignificantes de tu vida, pero nunca termines la charla, siempre aléjate dejando las conversaciones inconclusas.

3. Como tu jefa parece ser una mujer moderna, mientras estés con ella, y en contra de tus principios de caballero, apoya la igualdad de géneros. Cuando estén caminando juntos y vayan a cruzar una puerta, dile a tu jefa que espere, abres la puerta, primero entras tú, luego le cierras la puerta en la cara y le gritas «ya puedes abrir»; así ambos podrán abrir la puerta y evitarán la incómoda situación de «pasa tú primero», «no tú», «no, mejor tú».

4. Y por último, pero no por eso menos importante: compra un zapallo de verdad y entrégaselo, siguiendo literalmente sus anhelos, mientras le dices: «tus deseos son órdenes, my lady»; hay que hacer hincapié en el my lady, ya que ahí radica el éxito de la estrategia de conquista.
Siguiendo estos pequeños y sutiles consejos, tu conquista estará asegurada. Por la psoriasis no te preocupes, ya que si bien es una enfermedad crónica de la piel, no es contagiosa; además, hay altas probabilidades de que al llegar al momento de la intimidad tu jefa se quede dormida; si no lo hace inmediatamente, propónle ver la novela de turno mientras le haces un té. Desearía ahondar más en el tema de la sexualidad con las personas mayores de 70 años, pero este artículo quedaría muy extenso y, además, no queremos arruinarle el apetito a ningún lector.

Sólo recuerda, querido Chot, la posición financiera y económica en la que te encuentras ahora, ya que al involucrarte con tu jefa, esta situación cambiará considerablemente; por si no la recuerdas, yo tengo el número de un excelente asilo, donde puedes enviar con calma a las dos mujeres, tu madre y tu jefa, cuando tengas en tu poder el capital por el que te vas a sacrificar.

Espero haberte ayudado con tu problema, si necesitas ayuda adicional puedes contratar nuestros servicios de asesoría privada, claro que primero te recomendamos tener el capital de tu jefa.

Mucha suerte,
Dr. Daniel Paniagua, podólogo y conflictólogo.

Carta desde Uagadugú, Burkina Faso

Y no más abriendo nuestro blog, nos llegó una carta desde Uagadugú, Burkina Faso, en la cual Dapoya Quelapoya nos relata los infortunios de su relación. Como nosotros no entendimos nada de lo relatado en esta carta, nuestros lingüistas expertos la tradujeron para así poderle extender nuestra sabiduría a Quelapoya. A continuación la carta:
Estoy desesperado, ya no sé qué hacer con mi novia de tres años, pues cada que estamos a punto de hacer el amor, ella comienza a bostezar y a revisar su Facebook por celular, mientras se huele las axilas, sólo para luego gritarme que yo estoy desconcentrado y que no me importa su vida, ni nuestra relación. Hace tres meses que no le he podido dar un beso, ni siquiera en la mejilla, y ni hablar del sexo, la vez que estuvimos más cerca de hacerlo me dijo que tenía que donar sangre a las víctimas del terremoto de Shaanxi, China de 1556, y salió corriendo; mi vida sexual es menor a la de una babosa africana. ¿Qué debo hacer? Ayúdenme autores de «Quiero una mujer normal», yo también quiero una mujer normal,


Dapoya Quelapoya Mearde,
Uagadugú, Burkina Faso.

Nuestros expertos de QUMN, responden:

Bueno amigo Quelapoya, primero que nada estuve buscando tu país de procedencia en Google y, lamentablemente, no lo encontré pero estoy seguro que ha de ser un sitio hermoso.

Primero veamos los detalles más irrelevantes para luego poder centrarnos en lo realmente importante. Que tu novia se huela las axilas no tiene nada de malo, muchos hombres y mujeres se huelen sus axilas e, incluso, pasan la lengua sobre ellas. Es un acto de identificación personal y no debería ser reprochable a menos que se trate de un caso como el de mi ex-novia del colegio, que lo hacia en las cenas familiares —en las de mi familia—.

Por otro lado, que revise Facebook por celular no debería ser intrepretado como una carencia de atención hacia ti, sino más bien como una necesidad de socialización por parte de ella. Es normal que, por ejemplo, sientas que ella no te escucha; a lo largo de mi carrera he recibido muchos casos como este y en muchas ocasiones la causa era que uno de los miembros de la pareja era efectiva y medicamente sordo. Sería recomendable estudiar estos detalles, que suelen escapársenos, antes de tomar decisiones drásticas.

Ahora bien, que tu novia quiera donar sangre a los damnificados de una catástrofe ocurrida hace ya mas de medio siglo puede significar dos cosas: por un lado se podría tratar de una excusa poco habitual para no tener relaciones sexuales contigo; no seria la primera vez que pasa: hace años tuve un paciente cuya mujer alegaba haber contraído el síndrome de Tourette solo para poder pegarle a su conyugue al grito de «daaaahhhh cuak cuak». Por supuesto, esto no era cierto y quedó claro debido a que las palabras vociferadas eran más propias de una posesión demoniaca que de un síndrome psiquiátrico; al final todo quedó solucionado con un exorcismo de rutina. Pero no nos apartemos del tema, tal vez tu novia no esté planteándote una excusa sino que es víctima legítima de alguna clase de retraso emotivo-mental o lo que habitualmente se conoce como frigidez y lamento comunicarte que no tiene cura.

Para hablar con claridad, por los datos que me proporcionaste, tu novia sufre lo que clínicamente se denomina «trompitas friolentas» o «síndrome del punto -G». Y permíteme reiterarte que este mal no tiene cura inmediata, con el tiempo, sólo luego de muchos años, es probable que tu novia realice una introspección y llegue a la conclusión de que no hay un sólo hombre sano en este planeta que soporte la frigidez de una mujer por un periodo prolongado de tiempo sin acabar en un degradable episodio protagonizado por una larga lista de palabras altisonantes de boca de ambos individuos, dejando como resultado un hombre sexualmente inacabado y una mujer llorándole a un perro o gato, pobre animal que nada hizo para merecer la patética escena.

En tu caso yo te recomendaría buscar a una mujer medianamente normal y, para este fin, voy a proporcionarte un test rápido para poder determinar el nivel de normalidad de las jóvenes con las que salgas:
Se trata de una serie de preguntas simples que debes realizarle a tu proyecto de pareja, sin que se note demasiado:
1. ¿Por qué se separo de su antigua pareja?
Si responde que no la comprendía emocional y psicológicamente, estamos en presencia de una mujer normal. Si menciona que no la satisfacía sexualmente esto es un síntoma de anormalidad por su parte. En este caso valdría la pena sugerir indagando al respecto.

2. ¿Cómo sucedió dicha separación?
Si menciona las palabras sangre, hacha o quinto piso, lo más recomendable es huír, huír aunque se trate de una mujer excesivamente normal.

3. ¿Qué es lo que busca en un hombre?
Si la respuesta es «TODO» estás, sin lugar a dudas, en presencia una mujer absolutamente normal.

Espero haber podido ayudarte y si tienes algún reparo o un cheque en blanco con tu firma, no dudes en hacérnoslo llegar.

Saludos,
Dr. Doménico Cirasino, experto en bonsáis y conflictólogo.

¿Por qué leer este blog?

Porque los hombres pase lo que pase tenemos la culpa. Porque el problema nunca es de ellas, que son perfectas y además modestas. Porque las mujeres siempre saben lo que quieren, pero eligen otra cosa.  Porque nosotros también hemos querido mujeres normales, pero al encontrarnos con lo «normales» que eran, mejor decidimos dejarlas pasar... y, como siempre, la culpa la tiene uno.

Damos fe de que los creadores de este blog no somos misóginos, cascarrabias o hinchapelotas. Así que lejos de estar en contra de las mujeres, en este blog sólo vamos a tratar de resaltar algunas características de las mujeres «normales» —si es que dicha cosa existe— y estás invitado a participar de la manera que más te guste; a no ser que seas una mujer normal, con lo que ya habrías dejado de leer en la tercera línea, imaginándo de antemano todo lo que ibamos a decir y, seguramente, estarías renegando de que todos somos iguales, con lo que puedes participar en nuestra sección especial: vida de una mujer normal... y, por supuesto, eres más que bienvenida: estás en vía de extinción.